Muchas fantasías tienen un elemento de tabú o “prohibido”. No significa que quieras hacerlo en la vida real. Significa que el cerebro responde a la transgresión simbólica, la emoción y la novedad.
Por qué atrae
- Novedad: lo “distinto” llama más la atención.
- Adrenalina: lo prohibido puede generar emoción.
- Juego mental: la fantasía permite explorar sin consecuencias reales.
Fantasía ≠ intención
Este punto es clave. Mucha gente confunde “me excita pensar en X” con “quiero hacerlo”. No es lo mismo. La mente prueba escenarios porque puede, no porque deba.
Límites claros
En la vida real solo importa lo que es legal y consensuado entre adultos. Si una fantasía choca con esos límites, se queda en fantasía o se evita.
Conclusión
Lo prohibido atrae por emoción y novedad, no necesariamente por deseo real. Entender la diferencia entre fantasía y conducta reduce vergüenza y confusión.