Las fantasías sexuales son normales y variadas. A veces reflejan curiosidad, otras control, otras simple estética. Lo importante es entender algo: una fantasía no es un diagnóstico ni una declaración de identidad.
Qué suelen expresar
- Novedad: salir de rutina mental.
- Control: explorar roles de forma segura.
- Curiosidad: “¿y si…?” sin obligación.
- Estética: ciertos looks o contextos.
Qué NO significan
- Que quieras hacerlo en la vida real.
- Que “te falte algo” en tu relación.
- Que seas una persona “mala” o “rara”.
Cuándo conviene revisarlas
Si una fantasía te causa angustia, culpa persistente o te confunde, hablarlo con un profesional o con alguien de confianza puede ayudar a ponerlo en contexto.
Conclusión
Las fantasías son parte normal de la mente. Interesan por novedad y emoción, no porque sean instrucciones para la vida real.