BDSM es un paraguas que agrupa dinámicas y prácticas consensuadas relacionadas con roles, poder, sensaciones y acuerdos. No es “una cosa”: es un conjunto amplio. Lo importante siempre es consentimiento, comunicación y seguridad.
Glosario básico
- D/S: Dominación / sumisión (roles acordados).
- Switch: persona que puede disfrutar de ambos roles según contexto.
- Safe word: palabra para parar o ajustar inmediatamente.
- Límites: lo que no se hace, o solo con condiciones.
- Aftercare: cuidado posterior para cerrar bien.
- Negociación: conversación previa sobre qué sí y qué no.
Mitos comunes
- “BDSM = violencia”: no. Sin consentimiento no es BDSM.
- “Es para gente traumada”: no. Es una preferencia, no un diagnóstico.
- “El dominante manda siempre”: en realidad manda el acuerdo y el límite.
Regla de oro
Si no hay consentimiento claro, comunicación y opción real de parar, no es un juego: es un problema.
Conclusión
BDSM se entiende mejor como acuerdos y roles consensuados. Con vocabulario básico y límites claros, desaparece gran parte de la confusión.