Hablar de deseos sexuales es incómodo para mucha gente… hasta que lo haces bien una vez y ves que mejora todo. La comunicación no es hacer un interrogatorio: es crear un espacio seguro para decir qué te gusta y qué no.

El mejor momento para hablar

  • Fuera de la cama: menos presión, más claridad.
  • Después de una experiencia buena: es más fácil construir desde lo positivo.

Reglas básicas que funcionan

  • Habla en primera persona: “me gusta…”, “me apetece…”.
  • Empieza por algo suave: no sueltes todo de golpe.
  • Haz preguntas simples: “¿te va esto?”, “¿te gustaría probar…?”.

Frases útiles (sin sonar raro)

  • “Me gusta cuando haces…”
  • “¿Te apetece que probemos…?”
  • “Esto me encanta. Esto prefiero más suave.”
  • “¿Qué te gusta a ti?”

Cómo hablar de límites

Un límite no es un ataque. Es información que hace que todo sea más cómodo. Si lo dices con claridad y calma, la mayoría lo agradece.

Conclusión

La comunicación sexual reduce ansiedad, mejora placer y evita malentendidos. Mejor una conversación corta y honesta que suposiciones eternas.